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domingo, 24 de enero de 2016

Día 11. Restaurante Doma. Benicassim.



Hola familia, qué tal? hoy os contaremos la experiencia en el Restaurante Doma en Benicassim

El restaurante está situado levemente apartado de toda la zona de tapeo y vinos del pueblo, pero casi se agradece apartarse un poco de tanto bullicio, especialmente en fines de semana, festivos y sobre todo en verano.

La carta, sin ser super extensa, es muy completa y casí todo está pensado para compartir y en plan tapas, primando el producto de temporada, producto local y tratado de forma sutil.
Lo que sí tienen es una amplia carta de vinos, hay caldos para cubrir las satisfacciones de todos los gustos.
Nosotros éramos cuatro y pedimos, como a mí me gusta, todo a compartir.

Calamar super tierno.

Sepia sucia del grado de Castellón, estaba espectacular.

Un variado de croquetas para probarlas todas estaban brutales de pollo de cocido de boletos y de jamón.

Unas patatas a lo pobre, supuestamente pobres pero con jamón ibérico y huevos caseros con la yema en su punto, perfectos.

Y como supuesto principal, dos secretos a compartir con pimientos confitados que estaban de morirse, acompañamiento más huevo, ni lo sabíamos os lo comentaron.

Vino nos decidimos por uno de ellos de la zona de Valdeorras cerca de la zona donde yo vivía cuando vivía en Galicia, muy acertado.

Los postres todos caseros y unas raciones exageradamente grandes, el doble que en cualquier otro restaurante, divinos.

Tarta tipo selva negra, escandalosamente buena.

 Tarta de queso, rica es poco.

 Brownie, muy rico.


Lo que ellos llamaron barquillo, relleno de helado, sublime.


Los carajillos buenísimos también

Si tengo que poner algún pero, serían las sillas, que son taburetes bajitos y no me resultaron demasiado cómodos, pero vamos que la comida para repetir, no se va de precio y tienes donde elegir, carnes, pescados, muchos entrantes, muy buena experiencia la verdad.




domingo, 10 de enero de 2016

Día 9. Restaurante Bar Galicia (Castellón)


Como no todas la experiencias pueden ser placenteras, hoy me toca narrar, amargamente, la del pasado dia 6 de enero, lo que empezaba con ilusion y ganas de disfrutar acabó con una decepción monumental.

Todo empieza el dia 4 cuando llamo para realizar la reserva para comer el dia de reyes en el Restaurante Bar Galicia, me preguntan si vamos a querer un arrocito y les comento que si, uno para 3 de los 7 comensales que ibamos a ir, los otros elegirian un principal de la carta, me comentan que preparar un arroz suele tardar al rededor de unos 40' y no querrian hacernos esperar, perfecto.

Dia de autos, llegamos al restaurante unos 10 minutos mas tarde de la hora acordada y sin problema nos acompañan hasta nuestra mesa, el local es bonito, recien reformado y con todas las mesas ocupadas, buena señal, pienso yo.

Despues de acomodarnos, vienen a tomarnos nota de la bebida, no hay carta de vinos, raro, pero vale, aceptamos la sugerencia de probar su albariño de la casa, 10 minutos mas tarde vienen a tomarnos nota de la comida, tampoco hay carta, la camarera y empieza a recitar los primeros, tampoco hay mucho para elegir, pero bueno, lo primero que pido es la comida de mi hijo, un lenguado a la plancha con patatas, solicito que se marche en cocina cuanto antes y asi lo hacen, nosotros nos decidimos por unos entrantes a compartir, gambas al ajillo, almejas a la marinera, pulpo a la brasa, allipebre de anguila y boquerones en adobo, hasta ahi bien, le comentamos que tenemos encargado un arroz, de ajos tiernos y chipirones, para 3, nos preguntan que si lo vamos a compartir entre los 6 adultos, respondo que no, si esa fuese nuestra intención hubiéramos pedido para 6, nos cuenta los 3-4 platos principales que habia, solo pescado, se deciden por un rodaballo para 3.


A los 20 minutos largos, aparecen las gambas en la mesa, cuando ya habiamos dado cuenta de todo el pan, el lenguado no sale, se lo recuerdo.

Nos comemos las gambas, estaban ricas y pedimos pan, ya no habia ningun trozo en la mesa.
A los 10 minutos nos traen las almejas y el lenguado, mitad crudo, casi 40' despues de haberlo pedido, me callo, lo preparo y continuamos comiendo, seguimos sin pan. Las almejas a la marinera solo sabian a vino blanco, sin cocinar, alcoholazo puro y con perejil a cascoporro. Que pena, una almeja tan buena como esa maltratarla de esa manera..... Nos callamos pero todos lo apreciamos, no hay que ser un experto gourmet.

Nos sacan el pulpo, con all i oli, para mi gusto sobraba, pero estaba muy bueno de punto y de sabor, con sus cachelos y en un "plato" de madera como se hace en Galicia.

Justo después los boquerones en adobo con pimientos de padrón, correctos sin mas.
Nos sacan el rodaballo, que finalmente nos dicen que solo es para dos, nos habían ofrecido uno para tres, y tambien nos traen el allipebre de anguila.

Aparece el arroz en escena, buena presencia, finito, punto del grano aparentemente bueno hasta que lo probamos, aaiii dios mio, a alguien se la ha caido el salero en la paella, salado es poco para como estaba, que desproposito, aparte de que los chipirones venian con arenas.... No se como se puede sacar ese arroz a la mesa.

El allipebre correcto, sin mas, los he comido mejores.

Cuando el dueño, supongo que sería el dueño, vino a recoger la peellera nos preguntó que tal?! Y claro, nuestras caras eran un poema, al presentarle mis quejas me comento muy educadamente que el arroz se podía haber cambiado, que las almejas las hacen con vino, evidencia palpable y que el lenguado se podía haber hecho mas, se lo agradezco, pero creo que los platos han de salir como toca a la mesa, si quiero comer pescado crudo pido un tartar o un sashimi, no se trata de eso, el arroz lo hubieran cambiado, genial, pero nos tocaría esperar los 40 minutos que me comentaron en su dia por teléfono, yo creo que se ha de probar los platos antes de servirlos, desde mi humilde opinión.

Los postres, 3 caseros y los otros 2 comprados, cosa que nunca entenderé, tampoco mejoraron la comida. Tarta de 3 chocolates rica y otra de santiago de chocolate comprada normal.

Tras los cafés llega la hora de pedir la cuenta, nos comentan que el arroz no se va a cobrar, buen detalle por su parte, aun asi, salimos a unos 40€ por comensal, ni barato ni caro si la comida estuviera como debía estar, la ultima sorpresa que nos llevamos fue el precio vino de la casa, 15€ la botella, cuando no valia ni 5 siendo generosos.

Resumen, supongo que este desastre se debe a un cúmulo de errores que nos tocaron todos a nosotros, alguno de bulto, un arroz salado no tiene perdón de dios, pero como el trato fue el correcto, cuando se me pase el calentón supongo que les daremos una segunda oportunidad para desquitarse de tal fiasco.



martes, 5 de enero de 2016

Dia 8. El movimiento Foodie


"La principal característica de un foodie es que no se dejan llevar simplemente por los 'restaurantes premiados' o los más elegantes, sino por los lugares que tienen la calidad e innovación como primer objetivo". Esta descripción, sacada de la wikipedia, no podria definir mejor el pensamientos de miles y millones de foodies, colectivo en el que me incluyo.


El movimiento foodie tiene su origen en EEUU durante la década de los 90's, el interés por todo lo que tiene que ver con el placer por la comida y la bebida, saber lo que comes, de donde viene, como se elabora, procesos, catas, eventos, apertura de locales, todo, necesitan saberlo todo.

Lo que no se puede confundir ni mezclar, es a un foodie con un gourmet. Un Gourmet, se supone que es una persona de gusto refinado y paladar entrenado, ha de conocer los platos más modernos, vanguardistas y sofisticados, puede ser un profesional de la cocina o de la industria alimentaria, un foodie sin embargo es un ciudadano de a pie que tiene un interés y una curiosidad, a veces obsesiva, por todo lo relacionado con la comida y la bebida.

A todo lo anterior hay que unirle una de la partes mas importantes, compartir lo antes posible sus opiniones y fotos en las RRSS y en sus propios blogs, y así conseguir followers y likes que avalen sus publicaciones.

Derivado del movimiento foodie, aparecen por todo el mundo los denominados festivales foodies, en españa son relativamente recientes, pero por todos es conocido Madreat, plazas y parque inundados de foodtrucks, camiones de venta de comida ambulante.

En castellon he tenido la oportunidad de asistir a los 3 eventos que en su día organizó FoodieFest Castellon, dos en castellon y uno mas pequeño en almazora, con una oferta muy variada, cubría perfectamente los gustos de todos los asistentes. Entre todas las ofertas podíamos encontrar cocina asiática, burguers, croquetas, mediterránea, vegetariana,cocina andalusí, foodtrucks de restaurantes locales, dulces y tambien camionetas dedicadas solo a bebidas, vermuts, vinos o combinados.


4 de los 8 perritos que ofertaba Amores Perros, todos con un buen pan y mezclas sorprendentes. Nos llamo especialmente el de queso fetta , cherrys, pepino y rucula.


 Brochetas de pollo teriyaki de uno de los foodtrucks de cocina asiatica, punto prefetto del pollo y la salsa teriyaki como mandan los canones.


El maravilloso puleled pork que ofrecía La Regional Foodtruck.

En resumidas cuentas, ser foodie mola, aunque es duro y sacrificado, jajajaj, estos festivales están genial para poder comprobar que la supuesta comida rápida puede ser también de calidad, esperando estamos del próximo evento, que he oído que igual en estas próximas fiesta de la Magdalena en castellon se vuelve a organizar algo.



lunes, 28 de diciembre de 2015

Dia 7. Restaurante BeCook (León)



Seguimos por la zona norte de la península, este verano ha dado mucho de si en lo que al tema gastronómico se refiere, hablando con amigos de león salía muchas veces el nombre de BeCook, pero por unas razones u otras nunca íbamos a probarlo, hasta que ya me tuve que poner en mis trece y poner fecha y hora, a continuación os resumo lo que fue esta experiencia.

Lo primero ubicar el restaurante, se encuentra en la calle Cantareros, 2, en pleno centro de la ciudad, el local es bastante moderno y tal vez un poco pequeño, para lo que yo me esperaba, con una cocina abierta situada a la derecha de la zona de sala, el personal es joven, amable y muy cercano, la profesionalidad se da por sentada.

Pasemos a la carta, según me cuentan la cambian con bastante frecuencia, y sin ser super amplia hay una gran variedad de platos para todo los gustos, bodega reducida pero tocando todas las DOs y con nutrido numero de vinos de la zona.

Salvamanteles de papel que dan un toque bastante informal a la mesa, me gusta.
                                 
Para empezar optamos por este Tres Picos, un 100% garnacha de Campo de Borja.

Y a mitad de comida decidimos cambiar a este somontano.

Empezamos con el menu, como casi siempre que estoy en una mesa y me dejan a mi "mandar" pido todo a compartir y así probar el mayor numero de platos.

                                      

Croqueta de lengua estofada y jamón. Como amante, casi adicto, a las croquetas que soy, estas estaban muy ricas. Un 8 sobre 10.


Créme brûlèe de foie con jalea de cerezas. Como para pedirse una para cada uno, puro vicio.


El oro de león (lingote de morcilla), para los verdaderos amantes de la morcilla se queda bastante ligera, plato mas vistoso que sabroso.

Tiradito de atún, mojo de cilantro, lima y encurtidos. Para mi gusto de los mejores platos de la comida, sabroso, bien aliñado y con un equilibrio justo.


Ceviche de pulpo marinado en kimchi y jugo de naranja y nectarina. Estos platos me gustan mas subidos de lima y que se note el cilantro, me resultó un poco plano.


Picanha de black angus con chutney de cebolla. Punto de la carne perfecto, producto de calidad, tal vez como acompañante le vendría mejor cualquier otra cosa, sin desmerecer el chutney en ningún momento, estaba rico.


Toma pollo y moja en curry amarillo. Curry muy suave, el azafrán estaba de adorno porque no aparecía por ningún sitio, la pechuga estaba bien de punto, aunque hubiera preferido cualquier otra parte del pollo mas sabrosa, contramuslo por ejemplo.


3 chocolates. Sin mas, el nombre lo dice todo.


Gin tonic helado con muselina de cítricos. Perfecto, muy cítrico y refrescante, con su justo toque de gin, nos encanto a todos.


Dracula de bram stoker. Visualmente sorprendente, aunque no recordaba al mítico dracula de mis años de infancia.


En resumen, no se si porque iba con unas expectativas muy altas o porqué, pero me quede con la sensación de algo mas, tendremos que repetir y probar mas platos, seguramente el próximo verano.


lunes, 21 de diciembre de 2015

Dia 6. Casa Julian (La Barona, Castellon). La cultura del almuerzo



Como muchos sabréis, en toda la comunidad valenciana, el almuerzo es algo casi sagrado, momento a primera hora de la mañana en el que reunirse en torno a una mesa, con amigos, familiares o simplemente compañeros y pasar un rato agradable en torno a una mesa, casi siempre repleta de comida. Yo suelo practicarlo los días que tengo libre entre semana, los sábados suelo ir mas en familia, pero cualquier excusa es buena para practicar esta buenísima costumbre.

En la provincia de Castellon, hay un restaurante que destaca sobre los demás, en La Barona, a unos 40 km de la capital, se encuentra Casa Julian, en la puerta siempre hay bicicletas, motos y todoterrenos de cazadores, una de las señales de que debes entrar si pasas por delante.



Cuando llegas a la mesa lo primero que te traen es el típico plato de olivas, pero aquí las acompañan muy bien con tomate y cebolleta del terreno, todo producto local de gran calidad.

A parte de la carne y embutidos a la brasa, la estrella aqui es el pan, hogaza a la braza con tomate, all i oli y pimenton, se come solo, aunque se sirve como acompañamiento suele caer media hogaza antes de que llega la carne a la mesa.

Esto es el almuerzo tipo para dos personas, completo verdad? panceta, chuletillas, longaniza, morcilla y otro descubrimiento para mi, la careta de cerdo a la brasa, canela fina señores.

Todo ello acompañado por all i oli casero y vino de la casa servido en jarra de barro, del que no se porque no tengo documento gráfico.

Como todo bar y restaurante de almuerzos que se precie, y este lo es, no puede faltar un buen carajillo, ya sea de brandy, o como es nuestro caso, de ron cremat. un dedito de café por cuatro de cremaet.

Resumiendo, que sabéis que me gusta mucho, esta costumbre es, junto con el maravilloso clima, lo primero a lo que me he acostumbrado en estos años que vivimos en Castellon, si venís por aquí no dudéis en pegaros un buen almuerzo.

http://www.labarona.net/restaurantecasajulian.html

lunes, 7 de diciembre de 2015

Dia 4. Restaurante La Traviesa (Benicassim, Castellón)



Desde mi regreso de vacaciones, hace ya muucho tiempo, he ido en varias ocasiones a comer a La Traviesa, situado un poco al margen de la zona donde se concentra todo el meollo de restaurantes y zona de copas, pegado a la sala Travesura y a tiro de piedra de Casablanca.
El restaurante en si, con aparcamiento a la entrada, tiene una sala de tamaño medio y una terraza espaciosa en la parte trasera, con zona infantil, algo muy interesante si vas acompañado de niños, como suele ser nuestro caso.





















La decoración es moderna y tiene toques antiguos como la zona de los baños y el porcelánico que había originariamente en la vivienda, muy chulo la verdad.


Detalle de nuestra mesa, nos ofrecían comer en la terraza o dentro, teniendo ambas mesas montadas, como el día estaba fresco y ante la queja del sector femenino decidimos comer dentro.


La carta, muy amplia, compuesta por entrantes fríos, street food, carnes, pescados, casi todo preparado para compartir o también a modo individual, como siempre nosotros elegimos muchos platos y a compartir, me siguen dejando mandar a mi.....

La carta de vinos, aun siendo mas bien reducida, tiene una muestra de todas las DOs importantes y también lo que yo denomino vinos "raros".



Nosotros nos decidimos por este de la zona de Monterrei, godello y treixadura, muy acertado y acorde con los platos que elegimos.

Pasamos al menu, como he dicho antes, todo a compartir, en esta ocasión creo que nos hubiera sobrado algún plato, casi salimos rodando. 

 Bolitas de pulpo japonesas con mahonesa de soja y salsa tonkatsu, fusión pura y dura, las bolitas estaban exquisitas y la salsa para no dejar ni una gota.


 Croquetas de pollo con ras el hanout, como casi siempre cuando una especia es de las que me gustan hecho en falta que vaya el plato un poco mas cargado, aun así muy muy buenas, de hecho se las voy a copiar para hacer en casa y así salimos un poco de las clásicas.


 Lasaña de calabaza y espinacas, como soy de no anotar los platos y hacerlo todo en casa de cabeza, siento no saber de que era la salsa.


Revuelto de manitas, siento la mala foto y pésima calidad, el plato estaba rico rico como dice el cocinero de la tele.


Secreto con parmentier de patata, la carne en su punto, producto de primerísima calidad, las chicas empezaban a preguntar cuantos platos quedaban? jajaja


 Burguer (sin pan) de ciervo al Jagërmeister con puerro y calabaza, en la salsa se notaba el famoso licor alemán y la carne estaba jugosa y con un leve sabor a caza.


 Suelen tener fuera de carta o como sugerencia un arroz, que siempre pedimos, este eran meloso de alcachofa, langostino y sepia, como aficionado a los arroces que soy, tanto de comerlos como de preparados en casa puedo decir que estaba casi perfecto, para mi al grano le sobraba un minuto o dos pero eso ya va en gustos.


Pasando ya a los postres, que pedimos por pura gula, los chicos nos decantamos por este de limón, fresco y digestivo.


Las chicas optaron por esta tarta de chocolate, empalagosa para mi gusto que no soy nada goloso, no quedo nada, buena señal.



Como todo restaurante que se precie en la provincia, si preguntas "haces carajillo?" y la respuesta es "claro" lo pedimos de cabeza, de los mejores que he tomado en estos años que llevamos aquí, se convertirá en un habitual cada vez que vayamos.

Ahora viene mi resumen habitual, restaurante chulo, con aparcamiento a la puerta, zona infantil, ambiente relajado y comida magnifica, carta para todos los gustos que se renueva a menudo, zona de terraza para tomar la caña previa o comer si el tiempo lo permite, el personal es muy atento, jóvenes y cercanos, buenos postres y ya con este peazo carajillo que nos prepararon apaga y vámonos , en 3 meses hemos ido otras tantas veces, por algo será, a mi no me gusta casarme con nadie, si algo me gusta voy, lo recomiendo y si siguen al mismo nivel repito una y otra vez, que bajan el nivel?? a otra cosa mariposa.