lunes, 27 de junio de 2016

Dia 30. El Diván de los Sentidos. Cornellà.

Buenos dias chic@s, que tal? Un lunes más nos vemos por aquí; Hoy os contaremos la experiencia cuasi religiosa que tuvimos el pasado día 10 de junio en Cornellà.

Cuando vamos a Barcelona sea por el motivo que sea, organizamos una cena, normalmente la del viernes, con amigos de toda índole. Podríamos llamarle la cena de las redes, de las redes sociales, a todos les he ido conociendo poco a poco mediante las susodichas redes, y con todos he entablado una bonita amistad mas allá de internet. Para que después alguien se atreva a decirme que de las redes sociales nos se saca nada en claro o que es una pérdida de tiempo, sin las redes sociales seria imposible conocerles a todos y cada uno de ellos y la verdad, me daría mucha pena habérmelos perdido, gracias amig@s!!!!!!

A Joan, arquitecto de profesión y cocinero de vocación, le conozco desde hace mas de 3 años, de uno de los múltiples grupos de pan y cocina en los que fuimos coincidiendo, al igual que a Isa, panadera aficionada que hace temblar a los profesionales, Bea, la reina del gluten-free, Mercedes, panarra y cocinera que he adoptado como madre y Monica, mi hermana postiza, que les quiere mas a mis hijos que a mí.

A Estanis, Xavi y Jordi les conocí por Instagram, unos verdaderos monstruos en el manejo del tenedor. Estanos es mi maestro tortillero, Xavi es nuestro crack repostero y Jordi, aaaaiii Jordi, a Jordi le envidio cada vez que sube una foto a redes, le gusta comer bien y beber aún mejor.

Y el último en llegar a esta familia es Enric, mi fiel amigo en Periscope, la ultima de las redes que estoy empezando a conocer.

Con todo este coctel de amigos nos vamos a cenar a El Divan de los Sentidos, actual puesto de trabajo de Joan, siiiii, siempre solemos ir a donde el trabaja, no por joderle y que tenga que cocinar para nosotros, sino por no tener que aguantarle durante toda la cena jajajjajajjaja




EL Divan es un restaurante de Cocina Sloow Food, dirigido por Eva Davó, su máxima premisa es la del producto local, ecológico y sostenible. Ofrecen un menú semanal y también un menú degustación, previa reserva, como hicimos nosotros. 

Cuando entras en el Divan, entras directamente a la cocina, ves todo el trajín de una cocina profesional, allí fue donde nos tomamos esta maravillosa cerveza artesana que se fabrica en Cornellà. El comedor esta al fondo.

La decoración nos encantó, todo utensilios y herramientas de cocina, con frases muy bien pensadas , algún refrán culinario, muy chulo la verdad.

Como confiamos en Joan ciegamente, ni siquiera nos preocupamos en preguntar que nos iban a dar en el menú degustación, preferimos dejarles a ellos ofrecernos sus mejores platos, eso si, la carne no figuraría entre los ingredientes. En la cocina pudimos comprobar que seria un menú amplio y de mucho picoteo, variado, genial, lo que mas me gusta, probar y probar y probar.

Empezamos con este humus tricolor de guisantes, remolacha y zanahoria con crudités de verduras del Baix Llobregat.

En la mesa aparece también este gazpacho de fresas del Maresme, con un poco de albahaca. Como un plato tan sencillo puede estar tan rico, con un buen tomate y unas fresas geniales es posible.

La mesa sigue inundándose de maravillosos platillos. Es el turno del tabulé de quinoa real y verduras del Baix Llobregat salteadas con aceite de menta. El plato favorito de Estanis, desde que descubrió la quinoa su vida ha cambiado, se ha convertido en un gran amante de todas sus propiedades beneficiosas.

Falso ceviche de sardinas de la Barceloneta marinadas con fresas del Maresme, otro de mis platos favoritos, se conoce que Joan pilló un alijo de fresas del Maresme jajajaj es broma.

Tartar de atún rojo con melocotón del Baix Llobregat y germinados. Cada día soy mas amante del tartar, este con el melocotón estaba brutal. 

Calabacín amarillo del Baix Llobregat relleno de mijo, quinoa y soja texturizada con bechamel de anacardos. Si me dicen que esta relleno de una boloñesa me lo creo, que cosa mas rica por favooor.

El platazo de la noche. Falsa albóndiga de seitan y soja texturizada con su salsa de tomate del Maresme, lo mismo que el calbacin relleno, si me dicen que esta maravilla es de rabo de toro me lo creo con los ojos cerrados, sabrosa, jugosa, me quedé con ganas de mas, me hubiera comido una docena.

Panes caseros de harinas antiguas de centeno salvaje y de espelta petita, con vino blanco, jengibre y especias. De remolacha, mojo rojo y espinacas.

Los grisinnes de espelta petita con vino blanco, evidentemente también caseros.

Durante la cena íbamos vaciando botellas de vino blanco como si nada, una tras otra y a un ritmo vertiginoso.

Como a penas habíamos cenado nada, nos sacan pre-poste y postre. A la izquierda un falso tiramisú de mascarpone y chocolate blanco con leche de avena y en la taza las falsas natillas de chocolate (leche de arroz, algarroba, melaza y harina de maíz). No se cual de los dos estaba mas rico, los dos totalmente diferentes, sabores nuevos y texturas sorprendentes.

El tercer postre, a cargo de nuestro amigo Xavi, maestro repostero y pastelero. Mouse de cereza negra con interior  de chocolate al regaliz sobre bizcocho de pistacho. Creo que todos nos quedamos igual, sin palabras, magnífico, aun siendo poco amante del dulce, se me cayeron los calzoncillos al suelo, madre del amor  hermoso que mano tiene este chico. Enhorabuena.

El corte de la mouse, precioso, visualmente espectacular, una obra de arte que daba pena comer, una maravilla hecha postre.

Vamos al resumen, la parte que mas os gusta a muchos de vosotros. Yo venia con ganas de sacarle muchos defectos a la cocina de Joan sobretodo, aunque solo fuera par chincharle un poco, pues no, me ha jodido, lo han bordado, ni un pero, ni un detalle a mejorar, todo perfecto, cierto es que estábamos solos y campábamos a nuestras anchas, todos los platos perfectamente elaborados, sabrosos y la presentación muy cuidada, sabores sorprendentes, todos los platos diferentes, era como una montaña rusa de sabores, nos quedamos alucinados como un menú ausente de carne nos podía agradar tanto, esa noche soñé con la albóndiga, que cosa mas rica, no digo mas, bueno si, el precio excesivamente ajustado, así no vais a llegar a ricos chicos, no se puede tratar tan bien al cliente, porque nos acostumbramos a lo bueno y después no podemos ir a la mitad de restaurantes, mil gracias de corazón.

Bueno gentes del mundo, nos vemos el próximo lunes con otra nueva entrada, que disfrutéis de la semana y los que os vayas de vacaciones, cuidado en la carretera, besos y abrazooooos.





lunes, 20 de junio de 2016

Día 29. Paprica. Lugo.



Buenos días familia, seguimos con otro de los restaurantes de la semana de solteros que nos pegamos por el norte hace un par de meses.

Hoy nos desplazamos hasta Lugo, ciudad natal de la madrina de mi hijo mayor. Con Ana y Oscar nos iríamos al fin del mundo si nos lo pidieran, pero por ahora nos conformamos con que nos lleven a comer cada día a un sitio nuevo.

El domingo después de la boda de Chaves, habíamos quedado para comer con ellos en Lugo y pasar todo el domingo allí. Confiando en ellos como siempre hacemos, fuimos a comer al Restaurante Paprica. Alvaro Villasante abre en 2007 su restaurante en la calle Noreas, N 10. Tras haber pasado por varias de las mejores cocinas del país y del extranjero, Alvaro regresa a su tierra a darlo todo entre fogones. Así nace un proyecto que se basa en el producto de temporada, como la gran mayoría de restaurantes, su carta es totalmente itinerante, cambia con la temporada y el producto de cada época del año.

Tienen varias opciones, carta, menú degustación y dos menús express, uno largo y otro corto. En lugo hay una gran cultura de vinos y tapas y Paprica posee una barra para ese menester.  

Pasemos al menú, tras darle varias vueltas a la carta nos dejamos aconsejar y pedimos el menú degustación, muy completo y del agrado de todos.

Tras un poco de espera, algo que me molesta enormemente, nos traen el pan, cuando ya nos habíamos tomado media botella de vino. El resto del servicio tiene un ritmo correcto.

Empezamos con el aperitivo del día. Espuma de mango con micuit. Un tanto acido para mis gusto, al resto de comensales les agrado mas que a mí.

Tataki de ternera gallega con chimichurri y frutos secos. Productazo, la carne levemente marcada y con el chimichurri clásico que se usa para todos los churrascos, todo un platazo la verdad, de los mejor de la comida a mi modo de ver.

Vieira y algas. Vieira gallega, jugosa y sabrosa, de un tamaño mas que considerable, la algas acompañaban perfectamente al marisco. Cada día se usan mas en la cocina moderna, hay una gran variedad.

Merluza de pincho con emulsión de alubias. El pescado del norte suele ser la caña, cocinado a baja temperatura ya sabéis como queda, espectacular. La emulsión de alubias venia de un caldo gallego, con patata, berza y las susodichas alubias blancas. Plato redondo y muy completo.

Lomo bajo de vaca. Sublime, la carne gallega conocida en el mundo entero por su calidad, nuca falta en la carta de ningún restaurante gallego. La patata que le acompañaba iba enrollada con bacon y queso.

Para acompañar el menú, Óscar se decidió por este Ribera de Duero. No lo conocíamos y la verdad nos gustó mucho. Me lo anoto. 

Pedimos unos quesos mientras esperábamos a que llegase el postre. Ana y Oscar aman los quesos sobre todas las cosas.

Torrija y helado de choco-café. El briox un pelín seco para mi gusto, el helado simplemente celestial, combinación y equilibrio perfecto entre chocolate blanco y café.

Ese domingo no pudimos tomar ni café ni espirituosos, el tiempo era oro, teníamos las entradas para ver al Breogan de basket que jugaba su partido de play off de ascenso a la liga ACB.

Resumiendo, menos esa espera inicial de mas de 15 minutos, todo fue rodado. Buen producto bien tratado es sinónimo de éxito. Sin complicarse mucho en elaboraciones difíciles, sacan grandes platos  que se disfrutan en un ambiente tranquilo. Un gran restaurante para el exigente clientela que hay en Lugo.

Sin mas me despido no sin enviaros antes un fuerte abrazo e invitaros a ver mi entrada de la semana que viene.Taluegooooooo









lunes, 13 de junio de 2016

Día 28. Le Bistrot. Castellón.



Buenos días familia, la semana pasada por diversos motivos no pudimos publicar nuestra entrada semanal.


Pero ya estamos aquí de nuevo, con un restaurante nuevo para nosotros. Le Bistrot es el "gastro bar" que en su día montó Modesto Fabregat, propietario y chef de Arbequina, en Castellon. En septiembre cambiaron de equipo de trabajo, pasando a tomar las riendas Sergio Ortega y Silvia, un pareja perfecta por lo que pudimos comprobar en nuestra visita.


La cena fue un "aquí te pillo aquí te mato", habíamos quedado por la tarde con amigos para ver un desfile de dragones y fuego que hacían por el centro, y sin planear nada salió lo de ir a cenar. Nuestros amigos Rosi y Pedro ya habían ido mas veces allí y como saben el rollo que nos gusta insistieron en que fuésemos a probarlo, y evidentemente fuimos encantados.

La carta que ofrecen es muy variada, desde platos tradicionales, croquetas, ensaladas, carnes, fideuas o arroces hasta makis, tatakis o carnes lacadas.
Como ya sabéis, cuando vamos a un sitio por primera vez, nos gusta probar todos los platos que podamos. Esa noche decidimos pedir una ensalada templada, Rosi es una gran amante de las ensaladas. También pedimos los chupa-chups de pollo, maki-sushi de salmón, tataki y el secreto lacado.

Empezamos con la ensalada templada, con un variado de lechugas y brotes, dátiles, bacon y carpaccio de champiñón, con un poco de módena.

Continuamos con un maki-sushi a su estilo, a diferencia del maki tradicional, este supongo que se hace en un formato mas grande y después se porciona. Solo había una pega para mí, el arroz un tanto suelto para ser un maki, por lo demás todo perfecto.

Tataki de atún con verduritas, somos grandes amantes de este tipo de platos crudos o casi crudos. Con un marinado perfecto y levemente marcado en la plancha, las verduras sólo salteadas, casi crudite, perfectas. El resultado es un plato excelente.

Secreto lacado con salsa agridulce y arroz salvaje. La carne estaba jugosa a rabiar, la salsa maravillosa, nos recordó a nuestro viaje a China de hace unos años. Otro platazo.

Chupachups de pollo con rashanout. Los mustios de pollo "arremangaos" hacia atrás, con un crujiente rebozado creo que de kikos y con una salsa rashanout suave, a mi las especias me encantan, lo hubiese cargado mas, pero a los demás les encantó tal cual estaba.

Para acompañar toda la cena degustamos dos botellas de este maravilloso vino de Cádiz. Si no lo habéis probado os lo recomiendo muy mucho, los hemos descubierto hace muy poco, gracias a la sugerencia de Felix de DiVino de Almazora. Era la primera vez que nos lo encontrábamos en un restaurante, en tema vinos tienen cositas especiales y vinos poco comunes.

Después de esta cena tan opípara, nos costaba decidirnos por los postres, todos nos apetecían, aunque fuese por gula. Nos dejamos aconsejar y nos trajeron este brownie de chocolate, diferente a todos los que habíamos probado, sublime, sin frutos secos y la verdad no se echaban en falta.

El segundo postre fueron estas fresas estofadas, no os digo mas que cuando este plato se acabo tardamos un segundo en pedir otro, madre de dios santo que cosa mas rica. Siempre que vayamos lo pediremos.  Sin tener chocolate a mi esposa le enamoró perdidamente. Todo un acierto.

 El colofón final, o eso pensábamos, fueron los carajillos, que aunque en la foto se aprecie un exceso de café, estaban barbaros chico. Al menos como a mi me gusta, sin mucho alcohol ni muy dulzón, perfecto.

Con los cafeses nos traen estos chupitos, que no veas como olían. Me recordó mucho a esos chupachups que traen chicle dentro, los kojak. 

Y ahora si, el colofón final, como guinda del pastel a esta super cena nos marcamos una degustación de gin tonics de agárrate que hay curva. Uno por persona pero los cuatro bebíamos de todos, preparados en mesa en vivo y en directo, con sus aromáticos y todas su parafernalia que tanto nos gusta. No hay mejor manera de acabar una velada así, con amigos que son familia, buena comida e hidratándonos como es debido, que mas se puede pedir ????? pos nada, ni un euromillones lo mejoraría.

Resumiendo, que es gerundio. No sé como se nos podía haber escapado un restaurante así, con todas las horas que paso yo navegando por la red, en redes sociales y estudiando todo el panorama gastro, no me lo perdono, pero bueno.... Ahora que les conocemos vendremos muchas mas veces y en compañía para que todo el mundo conozca el gran trabajo que están haciendo estos chicos.

Sin mas me despido hasta la semana que viene, sed felices y disfrutad de la vida que solo tenemos una y es muy corta, besos y abrazo familia.
























lunes, 30 de mayo de 2016

Día 27. Koi. León.


Buenos días chic@s, como va?? Un lunes mas estamos por aquí, para mostraros otro de los restaurantes que mas nos gustó la semana que estuvimos por el norte.


El restaurante Koi, uno de los mejores japoneses de la ciudad, por lo que nos habían contado, se encuentra en pleno centro, en la calle Cervantes, N 1. Justo encima del restaurante Clandestino.

Subimos unas escaleras y accedemos al restaurante, tenemos varias zonas para comer, a la izquierda tienen una sala para eventos "privados", hay también dos comedores y la opción de comer en la barra , viendo como preparan el sushi, el pescado y todos los platos fríos.


Esta fue nuestra opción, para cenar un miércoles con el restaurante muy tranquilo y disfrutando de cada momento.
La carta que ofrecen es puramente tradicional, sushi, sashimi, tataki, tempuras, pastas, sopas, pescados o carnes, justo lo que íbamos buscando, que nos trasladen a Japon.

Como era nuestra primera vez decidimos pedir varias cosas, difícil elección en una carta tan variada y completa, pero al final no debimos de hacerlo tan mal ya que salimos muy contentos.

Como aperitivo nos traen este edamame y también berenjena con sésamo. No acuerdo de que era la salsa que sale en la foto. Empezamos bien jajajaja



Continuamos con un pequeño variado de sushi, 6 niguiris y 6 makis. Os voy contando los que recuerdo. De arriba hacia abajo, niguiri de langostino, pez mantequilla y ceniza de ajo negro, atún rojo, dorada y su piel crujiente, salmón y huevas y por último, el de calmar con trufa. No recuerdo los makis, voy a tener que empezar a tomar notas de las comidas, la edad empieza a jugarme malas pasadas.

Gyozas de cerdo y germinados. La carne hiper jugosa y especiada en su justa medida.

Seguimos con este Sashimi de vieira, venia acompañado con arroz de sushi, por lo menos serian 3 o 4 vieras, estaban riquísimas, en estos platos es donde se nota la calidad de la materia prima, y Koi apuesta por un producto de primerísima calidad en todas y cada una de sus elaboraciones.

Tartar de caballa marinada. Este plato traía de casi todo, algas en tempura, la caballa por su puesto, camarones y un sinfín de elementos mas; Para mi, junto con el sushi, los platos mas sobresaliente de los salados, el postre es otra historia.

Para acompañar la cena tomamos un par de Asahi. Ninguno de los dos la habíamos probado, una cerveza sin mas, probaremos otras para ir teniendo mas idea. 

El postre. Bizcocho de sésamo garrapiñado, natilla ligera de jazmín y sorbete de mandarina. Sabéis cuando algo te llama la atención en la carta, lo pides y cuando te lo traen y lo pruebas está mil veces mejor de lo que te habías imaginado, pues así ha sido. Creo que es el postre mas rico y mas placentero que he comida jamás. Un plato super compensado, sin ser excesivamente dulce. El bizcocho de sabor profundo y con el tostado del sésamo muy presente, la natilla suave, sabrosa y super aromática y el helado fresquisimo. Un 10, acabamos el menú de una forma inmejorable.

Como no podría ser de otro modo, tienen una amplia carta de tes e infusiones, nosotros pedimos rooibos, un "té" sin teína que nos encanta. Preciosa la tetera típica y las tazas.   

Y como colofón final, nos ofrecen probar este Sake espumoso, no es que lo probásemos, es que nos tomamos dos vasos cada uno, que sorpresa, a mi el sake ni fu ni fa, pero este derivado, tomada fresquito es muy agradable.    

Resumiendo, por mucho menos de lo que nos esperábamos cenamos como dos verdaderos emperadores. Koi ofrece una carta amplia, tal vez demasiado purista, pero a esa vamos a un japonés, a que nos trasladen a Japón, no??? Aquí lo consiguen, tanto con la decoración y el ambiente como con los platos. Con un servicio atento y rápido la velada se hace inolvidable e incluso corta, nos apetecería seguir comiendo y conociendo la cultura nipona, en verano seguramente regresaremos. Desde ya, se convierten en uno de nuestros paraísos gastronómicos en León.

Sin mas me despido hasta la semana que viene, sed buenos y no paséis hambre con la dichosa operación bikini......

http://www.koijapones.com