lunes, 1 de febrero de 2016

Dia 12. Restaurante Malabar. Castellon


Hola chicos, que tal?! Como cada lunes tenemos entrada nueva, parece que vaya buscando los restaurantes para que me decepcionen, hoy os voy a contar la "experiencia" que tuvimos anoche.

Aprovechando que tenemos a los suegros en casa, hemos salido a cenar en plan pareja, últimamente están abriendo sitios nuevos en Castellon y se espera que abran alguno mas, entre estos restaurantes de reciente apertura está Malabar, forma parte del "imperio la guindilla" y me habían contado que estaba muy bien, buen producto bien tratado, personal joven y profesionalidad en la cocina, pues vamos a conocerles!!!! pensé yo.


Cuando llegas al local, no hay una zona de recepción o una zona en la que se entienda que debes esperar, entras directamente al comedor, nadie te recibe, tienes que dedicarte a cazar algún camarero que pueda ayudarte, cuando alguien se para ante ti, lo de siempre, tienen reserva?! Contestamos "si" y nos llevan a nuestra mesa, el local esta abarrotado y el ruido es notable, muchas mesas con poco espacio entre ellas.


Rapidamente nos traen la carta, lo primero que llama la atencion son los precios, ante esto pensamos en que todo será de una gran calidad como nos habían dicho, jamón a 18€, croquetas a 2,20€ la unidad, carpaccio de cigala a 19€, paletilla de cordero a 20€........

Nos cuentan las recomendaciones del chef, tartar de atún rojo, ventresca de atún y solomillo AL foie con setas y trufa.

Pegamos un vistazo a la carta y la verdad que todo pinta fantástico, nos decidimos por un ceviche de gambas rojas con aguacate (16€) mar y montaña de navajas y papada (16€) el tartar de atún y el solomillo, cuando vienen a tomarnos nota nos aconsejan eliminar el mar y montaña puesto que los platos son abundantes. Aceptamos en consejo y así lo hacemos.

Rápidamente nos traen el pan y la bebida. Sirven varios vinos por copas.

A continuación nos sacan el ceviche, no se si porque yo lo hago en casa o porque, me pareció muy burdo, cebolleta cortada en juliana, cuando suele llevar cebolla morada cortada en brunoise no cebolleta, aguacate cortado al libre albedrío y algunas gambitas que de rojas tenían poco, muy bien aliñado con cilantro, lima y cebollino. Plato sencillo mal ejecutado, podría ser un platazo pero se queda en mediocre.

Se llevan el plato del ceviche y nos traen el tartar de atún rojo, misma cebolleta en juliana, mismo aguacate en cantidades industriales, atún sin sabor, sin encurtidos, sin yema, sin salsa, sin nada, bueno no, llevaba unas huevas tan insípidas como el atún y unos daditos minúsculos de manzana, plato desastroso, mala recomendación.

Pasamos al solomillo AL foie, la pieza de solomillo sería perfecta si no la hubieran cortado de forma diametral y montaran una mitad encima de la otra, de las dos una estaba perfecta de punto y la otra demasiado hecha, en ningún momento nos preguntan qué punto queriamos, la salsa que le acompañaba era supuestamente de foie, parece que si, deja un leve recuerdo a foie y le acompañaban unas setas y varias capas de trufa.

Pido otra copa de vino para acompañar el solomillo y solicito que me saquen la botella a la mesa, mala manía que tienes casi todos los locales de Castellon la de no sacar nunca la botella a la mesa, lo solicito y me la traen, en estos detalles se nota la poca cultura de vino que hay en la provincia.

Con toda la decepción del mundo pedimos un postre, ojo, todos a 7€, a compartir, nos decantamos por una espuma de chocolate blanco y yogurt, la sorpresa de la cena, gran postre, buena cantidad, al menos nos llevamos un buen sabor de boca.

Resumiendo, experiencia cara para lo que realmente ofrecen, veo que tienen idea de cocina pero parece un quiero y no puedo, o que en cocina tengan personal con poca experiencia, si no sabes cocinar un plato desde mi opinión no deberías tenerlo en la carta.






domingo, 24 de enero de 2016

Día 11. Restaurante Doma. Benicassim.



Hola familia, qué tal? hoy os contaremos la experiencia en el Restaurante Doma en Benicassim

El restaurante está situado levemente apartado de toda la zona de tapeo y vinos del pueblo, pero casi se agradece apartarse un poco de tanto bullicio, especialmente en fines de semana, festivos y sobre todo en verano.

La carta, sin ser super extensa, es muy completa y casí todo está pensado para compartir y en plan tapas, primando el producto de temporada, producto local y tratado de forma sutil.
Lo que sí tienen es una amplia carta de vinos, hay caldos para cubrir las satisfacciones de todos los gustos.
Nosotros éramos cuatro y pedimos, como a mí me gusta, todo a compartir.

Calamar super tierno.

Sepia sucia del grado de Castellón, estaba espectacular.

Un variado de croquetas para probarlas todas estaban brutales de pollo de cocido de boletos y de jamón.

Unas patatas a lo pobre, supuestamente pobres pero con jamón ibérico y huevos caseros con la yema en su punto, perfectos.

Y como supuesto principal, dos secretos a compartir con pimientos confitados que estaban de morirse, acompañamiento más huevo, ni lo sabíamos os lo comentaron.

Vino nos decidimos por uno de ellos de la zona de Valdeorras cerca de la zona donde yo vivía cuando vivía en Galicia, muy acertado.

Los postres todos caseros y unas raciones exageradamente grandes, el doble que en cualquier otro restaurante, divinos.

Tarta tipo selva negra, escandalosamente buena.

 Tarta de queso, rica es poco.

 Brownie, muy rico.


Lo que ellos llamaron barquillo, relleno de helado, sublime.


Los carajillos buenísimos también

Si tengo que poner algún pero, serían las sillas, que son taburetes bajitos y no me resultaron demasiado cómodos, pero vamos que la comida para repetir, no se va de precio y tienes donde elegir, carnes, pescados, muchos entrantes, muy buena experiencia la verdad.




martes, 19 de enero de 2016

Dia 10. Segunda Receta. Pasta fresca.


Hola chicos, una semana mas nos vemos por aquí, hoy con un día de retraso, lo siento, la vida no me da para mas.

A quien no le gusta la pasta? que levante la mano, yo creo que es uno de los platos que mas gustan a todo el mundo, y la pasta fresca? la encontramos en las zonas de productos refrigerados, hay muchas marcas y también diversas calidades, porque no hacerla en casa?? buah!!! eso será super complicado diréis, pues resulta que no, soléis tener harina en casa y huevos? pues no necesitas nada mas, en concreto 100 gr de harina de todo uso, en italia usan sémola, y 1 huevo por comensal.

Ejemplo practico, en casa somos dos, uno glotón, yo, y una persona que come una ración media española, hago lo siguiente, peso 200 gr de harina y añado 2 huevos, no hace falta sal, se añade al momento de la cocción, si no queréis poner huevo podéis sustituir cada huevo por 55gr de agua, o poner un huevo y 55gr de agua, también se puede añadir colorantes tipo cúrcuma, curry, pimienta, tinta de calamar, agua de cocer espinacas, todo lo que querais pero siempre en esa relacion de 100 por 55, amasamos todo, sale una masa seca y fácilmente manejable, le damos un par de meneos, intercalando con descansos, para la masa y para nosotros, cuando la masa este bonita y lisa, la dejamos que repose una media hora, acto seguido en la encimara enharinada la estiramos con el rodillo todo lo que podamos, cuanto mas fina menos tiempo de cocción pero también podemos tener el riesgo de que se rompa y que nos de mas trabajo al hora de cortarla.
Una vez lista decidimos si no lo habíamos hecho ya, que tipo de pasta queremos, lasaña, tallarines, raviolis, nosotros nos hemos decidido por unos tagliatelle, para mi los mas sencillos.
Enrollamos la lamina de masa y con cuidado vamos cortando tiras finas de masa, después se desenrollan con ayuda de un poco de harina o sémola y se van estirando para que se sequen. 

La plancha estirada antes de enrollar y cortar, lista también para lasaña o cualquier otra preparación.


 Mi secadero casero para tagliatelle, a veces uso también el eltendal portátil que tenemos.


Una vez la pasta esta seca debes guardarla la nevera una media hora para que endurezca un poco, ya solo falta que la acompañes de lo que mas os apetezca, nosotros optamos por unas setas, churrete de nata, partisano recién rallado y un flus de pimienta, buen provecho.

domingo, 10 de enero de 2016

Día 9. Restaurante Bar Galicia (Castellón)


Como no todas la experiencias pueden ser placenteras, hoy me toca narrar, amargamente, la del pasado dia 6 de enero, lo que empezaba con ilusion y ganas de disfrutar acabó con una decepción monumental.

Todo empieza el dia 4 cuando llamo para realizar la reserva para comer el dia de reyes en el Restaurante Bar Galicia, me preguntan si vamos a querer un arrocito y les comento que si, uno para 3 de los 7 comensales que ibamos a ir, los otros elegirian un principal de la carta, me comentan que preparar un arroz suele tardar al rededor de unos 40' y no querrian hacernos esperar, perfecto.

Dia de autos, llegamos al restaurante unos 10 minutos mas tarde de la hora acordada y sin problema nos acompañan hasta nuestra mesa, el local es bonito, recien reformado y con todas las mesas ocupadas, buena señal, pienso yo.

Despues de acomodarnos, vienen a tomarnos nota de la bebida, no hay carta de vinos, raro, pero vale, aceptamos la sugerencia de probar su albariño de la casa, 10 minutos mas tarde vienen a tomarnos nota de la comida, tampoco hay carta, la camarera y empieza a recitar los primeros, tampoco hay mucho para elegir, pero bueno, lo primero que pido es la comida de mi hijo, un lenguado a la plancha con patatas, solicito que se marche en cocina cuanto antes y asi lo hacen, nosotros nos decidimos por unos entrantes a compartir, gambas al ajillo, almejas a la marinera, pulpo a la brasa, allipebre de anguila y boquerones en adobo, hasta ahi bien, le comentamos que tenemos encargado un arroz, de ajos tiernos y chipirones, para 3, nos preguntan que si lo vamos a compartir entre los 6 adultos, respondo que no, si esa fuese nuestra intención hubiéramos pedido para 6, nos cuenta los 3-4 platos principales que habia, solo pescado, se deciden por un rodaballo para 3.


A los 20 minutos largos, aparecen las gambas en la mesa, cuando ya habiamos dado cuenta de todo el pan, el lenguado no sale, se lo recuerdo.

Nos comemos las gambas, estaban ricas y pedimos pan, ya no habia ningun trozo en la mesa.
A los 10 minutos nos traen las almejas y el lenguado, mitad crudo, casi 40' despues de haberlo pedido, me callo, lo preparo y continuamos comiendo, seguimos sin pan. Las almejas a la marinera solo sabian a vino blanco, sin cocinar, alcoholazo puro y con perejil a cascoporro. Que pena, una almeja tan buena como esa maltratarla de esa manera..... Nos callamos pero todos lo apreciamos, no hay que ser un experto gourmet.

Nos sacan el pulpo, con all i oli, para mi gusto sobraba, pero estaba muy bueno de punto y de sabor, con sus cachelos y en un "plato" de madera como se hace en Galicia.

Justo después los boquerones en adobo con pimientos de padrón, correctos sin mas.
Nos sacan el rodaballo, que finalmente nos dicen que solo es para dos, nos habían ofrecido uno para tres, y tambien nos traen el allipebre de anguila.

Aparece el arroz en escena, buena presencia, finito, punto del grano aparentemente bueno hasta que lo probamos, aaiii dios mio, a alguien se la ha caido el salero en la paella, salado es poco para como estaba, que desproposito, aparte de que los chipirones venian con arenas.... No se como se puede sacar ese arroz a la mesa.

El allipebre correcto, sin mas, los he comido mejores.

Cuando el dueño, supongo que sería el dueño, vino a recoger la peellera nos preguntó que tal?! Y claro, nuestras caras eran un poema, al presentarle mis quejas me comento muy educadamente que el arroz se podía haber cambiado, que las almejas las hacen con vino, evidencia palpable y que el lenguado se podía haber hecho mas, se lo agradezco, pero creo que los platos han de salir como toca a la mesa, si quiero comer pescado crudo pido un tartar o un sashimi, no se trata de eso, el arroz lo hubieran cambiado, genial, pero nos tocaría esperar los 40 minutos que me comentaron en su dia por teléfono, yo creo que se ha de probar los platos antes de servirlos, desde mi humilde opinión.

Los postres, 3 caseros y los otros 2 comprados, cosa que nunca entenderé, tampoco mejoraron la comida. Tarta de 3 chocolates rica y otra de santiago de chocolate comprada normal.

Tras los cafés llega la hora de pedir la cuenta, nos comentan que el arroz no se va a cobrar, buen detalle por su parte, aun asi, salimos a unos 40€ por comensal, ni barato ni caro si la comida estuviera como debía estar, la ultima sorpresa que nos llevamos fue el precio vino de la casa, 15€ la botella, cuando no valia ni 5 siendo generosos.

Resumen, supongo que este desastre se debe a un cúmulo de errores que nos tocaron todos a nosotros, alguno de bulto, un arroz salado no tiene perdón de dios, pero como el trato fue el correcto, cuando se me pase el calentón supongo que les daremos una segunda oportunidad para desquitarse de tal fiasco.